🧪 Laboratorio GSI: arma tu macizo

Aquí no adivinas: tú fabricas el macizo. Elige la roca, mueve la estructura, la rugosidad y la meteorización, elige el relleno de las discontinuidades, agrégale agua — y mira cómo el dibujo, la discontinuidad por dentro, el GSI y la clasificación RMR cambian al instante. Así se entiende qué parámetro manda y por qué.

Tu macizo

🔍 La discontinuidad por dentro

corte a escala de mano

Los controles

Tipo de roca
Relleno de las aberturas
Agua en las discontinuidades
65
rango 60–70
La clasificación con el tipo de roca
¿De dónde sale el número?

El ábaco de Hoek se lee con dos ejes. El eje vertical es la estructura: qué tan trabados están los bloques (tu primer control). El eje horizontal es la condición de las superficies, y aquí la armamos como suma de tres puntajes al estilo de la versión cuantificada de Sonmez & Ulusay (1999): rugosidad, meteorización y relleno, cada uno de 0 (pésimo) a 6 (excelente). Un relleno duro y delgado (<5 mm) castiga poco; uno blando y grueso (≥5 mm) se lleva la condición al suelo, porque el macizo deja de deslizar roca contra roca y pasa a deslizar sobre arcilla.

¿Y el agua? El GSI se define con el macizo seco — en los cálculos el agua entra aparte, como presión que descarga las superficies (esfuerzos efectivos). Pero Hoek recomienda correr la condición hacia peor cuando las superficies susceptibles (meteorizadas o con relleno arcilloso) están mojadas. Eso es exactamente lo que hace este laboratorio: mira el punto fantasma en el ábaco cuando agregas agua.

¿Y por qué el GSI no cambia cuando cambias la roca? Porque el GSI mide la estructura del macizo, no de qué está hecho — la litología entra por otras puertas: en el RMR como puntaje de resistencia de la roca intacta (y el agua como puntaje directo), y en Hoek-Brown como σci y mi típicos del tipo de roca. Por eso el panel «con el tipo de roca» sí se mueve al cambiar la litología, y también con la meteorización, que degrada la resistencia intacta. Los valores de σci y mi son rangos guía de los textos clásicos: en una tesis real salen del ensayo de laboratorio.

El GSI de campo exige además roca intacta, escala de la obra y mapeo geotécnico en terreno: este laboratorio enseña cómo responde el índice a cada parámetro, no reemplaza el criterio del ingeniero responsable.